Dulces embrujados/ enero 23, 2019/ blog, Bollos y Masas, Posts Antiguos/ 0 comentarios

Estamos en plena época de cítricos y ahora es cuando mejor los están, por lo que no podemos dejar escapar esta oportunidad para preparar postres con ellos.

 

Para esta ocasión he hecho unos bizcochitos de mandarina con cobertura de chocolate negro que quitan el sentido, superesponjosos y con un sabor increíble.

Cuando leáis la receta os sorprenderá que la mandarina que se echa para el bizcocho va con piel incluida, ya os digo que no hay ningún error, que va tal cual y le da un sabor buenísimo.

Os animo a que los preparéis ya que os van a gustar seguro segurísimo, así que… ¡vamos a ello!!

 

Ingredientes

Para 6 bizcochitos de 1 taza y media o un molde de 9 tazas (cups)

Bizcochos

3 huevos L

250 g de azúcar

170 g de aceite de oliva suave

250 g de puré de mandarinas

300 g de harina

1 y ½ cucharita (tsp) de levadura

¾ cucharita (tsp) de bicarbonato sódico

1 cucharita (tsp) de extracto de vainilla

Almíbar

Zumo de 1 mandarina (unos 60 ml)

50 g de azúcar

1 cucharada (tbsp) de ron añejo (opcional)

Cobertura de chocolate

125 g de chocolate de repostería (mínimo 70% de cacao)

250 g de nata para montar (mínimo 35% m.g.)

1 cucharada de mantequilla

Azúcar glass al gusto (opcional)

Mandarinas confitadas

2 mandarinas

Azúcar, el mismo peso que de mandarinas

Agua, el mismo peso que de mandarinas

½ vaina de vainilla

 

Elaboración

Bizcochitos

Engrasamos el molde o los moldes que vayamos a utilizar con spray antiadherente o mantequilla fundida.

Encendemos el horno a 180º C calor arriba y abajo.

Tamizamos la harina junto con el bicarbonato y la levadura y reservamos.

Para hacer el puré de mandarina, lavamos muy bien las mismas eliminado los restos de cera que puedan tener. Las echamos en un procesador de alimentos con piel incluida y trituramos a hasta obtener un puré.

En el bol de la Kitchen Aid con el globo puesto(o batidora de varillas), echamos los huevos junto con el azúcar y empezamos batiendo a velocidad media subiendo progresivamente al máximo y batimos durante 5 minutos. Pasado ese tiempo, habrá blanqueado y triplicado de volumen.

 

Ponemos la máquina a velocidad baja e incorporamos el aceite en chorro fino mezclando hasta su total incorporación.

Agregamos el extracto de vainilla y mezclamos.

Cambiamos el globo de la Kitchen Aid por la pala y añadimos el puré de mandarina a la masa. Mezclamos a velocidad media hasta que esté bien integrado.

Por último echamos la harina tamizada junto con el bicarbonato y la levadura y mezclamos a velocidad media – baja lo justo para que se incorpore bien sin pasarnos en el mezclado.

Repartimos la masa en los moldes que hemos engrasado y metemos al horno en posición media durante unos 30 minutos (si lo hacéis en un molde grande el tiempo de horneado será de unos 50 minutos).

 

Cuando observemos que empieza a separarse de las paredes del molde y al pincharlo con un tester sale limpio, los sacamos del horno y dejamos reposar 10 minutos sobre una rejilla.

Mientras tanto, preparamos el almíbar. Para ello echamos en un cazo el zumo de mandarina, el azúcar y el ron y llevamos a ebullición, bajamos un poco el fuego y dejamos que hierva unos 3 minutos.

Desmoldamos los bizcochos pasados los 10 minutos y ponemos sobre la rejilla, estando aun calientes los bañamos con el almíbar que hemos preparado.

 

Mandarinas confitadas

Para hacer las mandarinas confitadas, las lavamos bien y las cortamos en rodajas de ½ cm de grosor.

En un cazo ponemos las rodajas de mandarina (para que no se me rompieran las coloqué dentro de un cestillo), cubrimos con agua y llevamos a ebullición, dejamos que hierva durante 5 minutos, pasado ese tiempo escurrimos el agua. Volvemos a poner con el cazo y a cubrir con agua repitiendo la operación anterior. Haremos esto en tres ocasiones, de esta manera quitaremos el amargor de la cascara.

 

Cuando ya tengamos escurridas las mandarinas, las pesamos y las ponemos en un cazo junto con el mismo peso de azúcar y de agua. Ponemos a fuego medio – alto, cuando empiece a hervir añadimos las semillas de la vaina de vainilla (la abrimos por la mitad y las rascamos con la punta de un cuchillo) y bajamos a fuego medio dejándolas así hasta que se nos forme un almíbar espeso, puede llevarnos una hora. Si disponéis de termómetro de cocina estarán listas cuando alcancen los 105º C. Las pasamos a un recipiente de cristal bañándolas en su propio almíbar y dejamos reposar.

 

Cobertura de chocolate

En un cazo echamos la nata y la mantequilla y calentamos a fuego medio, cuando rompa a hervir retiramos del fuego y echamos el chocolate troceado, movemos con unas varillas hasta que se funda el chocolate en su totalidad. Es el momento de añadir el azúcar glass si lo queréis más dulce, eso ya va en gustos…

Echamos la cobertura de chocolate sobre los bizcochitos y coronamos con unos trozos de mandarina confitada.

 

Ya solo queda que decidáis cuando queréis disfrutar de ellos, en el desayuno, la merienda o lo mismo un trocito después de la cena para tener dulces sueños…

Besotes.

Mónica

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