Bloody Red Velvet Bundt Cake

Dulces embrujados/ octubre 26, 2017/ Bundt Cakes, Posts Antiguos/ 1 comments

Como ya se acerca Halloween había que ir pensando en preparar algún dulce con relación al tema, así que se me ocurrió hacer un Bundt Cake de Red Velvet ya que con ese color  se le daba un toque de terror. Si además le ponía un glaseado por encima rojo ya iba a ser sangriento total!!!

 

El Red Velvet es uno de los Bundt favoritos en casa. ¡No me extraña! Es tan esponjoso y tiene una textura tan suave que… ¡a quién no le puede gustar! El caso es que cada vez que lo hago me surge un pequeño problema de 8 años llamado Marcos. En cuanto me ve con los archiperres preparados y el colorante rojo ya no hay forma de sacarle de la cocina. Y ahí se queda, vigilando todo e intentando meter el dedo en el bol de la masa para “ver si está bueno” y eso que aún está cruda !!!

Originalmente el rojo característico se conseguía  con jugo de remolacha hervida y la reacción al juntarse el vinagre ácido, el suero de leche y el cacao también potenciaban el color. Hoy en día se ha sustituido el jugo de remolacha por colorantes artificiales.

 

Ingredientes

Para el Bundt Cake

180 g de mantequilla a temperatura ambiente

400 g de azúcar

50 g de sirope de maíz (en su defecto otros 50 g de azúcar)

3 huevos L (a temperatura ambiente)

1 cucharita (tsp) de extracto de vainilla

500 g de harina (300 g + 200g en boles distintos)

20 g + 8 g de cacao (por separado)

2 cucharitas (tsp) de bicarbonato sódico

2 cucharitas (tsp) de vinagre blanco

1 cucharita (tsp) de sal

380 g de buttermilk (360 g de leche entera + 20 g de zumo de lima)

1 cucharada (tbsp) de colorante rojo

Para la glasa sangrienta

100 g de azúcar glas

Agua

Colorante rojo

 

Elaboración

Precalentaremos el horno con calor arriba y abajo a 180º C.

Preparamos el molde en el que lo vamos a hacer, para esta cantidad necesitamos un molde de 10 tazas. Rociaremos con espray desmoldante y con un pincel lo extenderemos bien por todo.

Lo primero que haremos es el buttermilk (o suero de leche), para ello lo echaremos en dos vasos ya que vamos a preparar dos masas, una coloreada y otra sin colorear. En uno de los vasos ponemos 220g de leche con 12 g de zumo de lima y en el otro vaso 140 g de leche con 8 g de zumo de lima y los dejamos reposar 10 minutos. Pasado este tiempo removeremos con la cuchara que tendrá un aspecto de leche cortada.

En el vaso que tiene menor cantidad de buttermilk (140 g) le ponemos la cucharada de colorante rojo (yo uso el de Kopykake), mezclamos bien y reservamos.

En el cuenco de la batidora de varillas ponemos la mantequilla, el azúcar y el sirope de maíz y batimos a velocidad alta hasta que resulte una mezcla esponjosa, haya blanqueado y aumentada de volumen.

Echamos los huevos de uno en uno y no echaremos el siguiente hasta que el anterior esté bien incorporado. A continuación ponemos la sal y mezclamos.

Cogemos un cuenco y juntamos el bicarbonato y el vinagre, empezará a burbujear. Entonces echamos la mezcla sobre la masa antes de que cese el burbujeo y batimos.

 

La mezcla que tenemos la vamos a separar en dos boles, en uno pondremos el 60% del total y en otro el 40%.

Cogemos el bol con mayor cantidad de masa (60%) y le echaremos la harina (los 300g) tamizada con el cacao (12 g) y vamos mezclando  alternando con el buttermilk sin colorear en 5 veces (harina, buttermilk, harina, buttermilk y terminaremos con harina) y mezclamos lo justo para que se incorporen bien los ingredientes.

Cogemos el bol con menor cantidad de masa (40%) y repetimos la operación de antes con la harina tamizada (200 g) junto con el cacao (8 g) y el buttermilk con el colorante rojo.

Ahora que ya tenemos las dos masas listas cogemos el molde y echamos la mitad de la masa que solo tiene cacao, ponemos encima la masa con el colorante rojo y cubrimos con el resto de la masa de cacao. Damos un par de golpes sobre un paño en la superficie de trabajo para que se extienda bien y metemos al horno sobre la rejilla en posición central durante 55 – 60 minutos.

Cuando metamos el tester y salga limpio lo sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla 10 minutos, pasado este tiempo desmoldaremos con cuidado de no quemarnos y dejaremos enfriar completamente sobre la rejilla.

Para preparar la glasa, en un cuenco ponemos el azúcar glas y le iremos añadiendo agua hasta que consigamos una textura líquida, cuando tengamos la textura deseada le echamos el colorante rojo para que coja un tono intenso que parezca sangre.

Cogemos el Bundt ya frio y le echamos por encima la glasa dándole un aspecto ensangrentado. Yo lo decore también con unas figuras de fondant para darle más aspecto de miedo y rellené el centro con gominolas.

 

Terrorífico, ¿no?

¡Pues seguro que no les va a dar mucho miedo hincarle el diente!

1 Comment

  1. Eres una artista. El Bund ha quedado terrorificamente bueno. Está esperando que los Draculines le hinquen el diente.
    Creo que es un poco laborioso, pero el resultado merece la pena.
    Enhorabuena, artista

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